88.4Kg
Y algún pecado...
Blog y fotos de mi peso y de mi cambio.
Qué malo es volver de las vacaciones y pesarte. Odioso diría yo. Ahora es cuando te acuerdas de los helados, de las pizzas, de los Kinder Bueno, del chocolate en general, de las Lays Campesinas, de las Pringles y de la madre que parió al espíritu de la golosina, que seguro que la muy zorra estaba delgada. ¡Cómo me gusta exagerar! Al fin y al cabo tengo suerte, y mucha. Soy ama, señora y musa de un hombre alto, rubio, delgado y descaradamente bonito que me ha animado a no tirar la toalla y a continuar quitándome quilillos de encima.